Historia del Colegio
Era el inicio del s. XX, la Región de Murcia es eminentemente agrícola, predomina la incultura y se mantiene un estilo de vida de enorme desfase social. Se produce lo que se ha llamado “la gran depresión” de principios de siglo. Predomina la pobreza por doquier y sin embargo el pueblo murciano sigue resignado a su suerte. No se da apenas conflictividad laboral a diferencia de otras regiones. El casco urbano sigue formado prácticamente por el núcleo antiguo de la ciudad, que conserva el trazado árabe, y el barrio del Carmen.
El barrio del Carmen
“Las calles estaban formadas por casuchas de una planta o por corrales rodeados de habitaciones que servían de vivienda. Húmedas y malsanas, encerraban una numerosa población, hacinada en espacios estrechos, sin más mobiliario que algún catre, ni más agua corriente que algún pozo. Las familias que allí habitaban, vivían del jornal eventual del padre de familia, el servicio doméstico de la madre y la mendicidad de los hijos”
CHACÓN JIMÉNEZ
Educamos para servir
1913
1919 – 1924
El Colegio no puede mantenerse, pues no recibe ningún tipo de ayuda. Deciden abrir dos aulas más en las que las niñas tienen que pagar una pequeña cuota. Para ello se amplía el Colegio añadiéndole unas casitas lindantes de unos 20 m2 cada una. En 1923 el Colegio es autorizado legalmente. El número de alumnas del Colegio era de 70 niñas en Educación Infantil y 250 niñas en Educación Primaria . En 1924 se amplia el patio con la compra de parte del huerto del vecino. Durante estos años la vida del Colegio transcurrió felizmente.
1931 – 1939
Se proclama en España la República. Se prohíbe la enseñanza religiosa. (Art. 27 de la Constitución republicana). Pocos años después, en 1936 empieza la Guerra Civil Española. El Colegio es ocupado por los republicanos y las Hermanas tienen que huir y esconderse. Destrozan la Capilla instalando en ella un depósito de gasolina y aseos para los soldados. En 1939 las Hermanas vuelven al Colegio. Durante ese verano adecentan el Colegio con mucho esfuerzo y pocos recursos. En septiembre de ese año se reanudan las clases. Siguen habiendo tres aulas, una de ellas gratuita. No se recibe ninguna subvención del Gobierno.
1948 – 1958
En el Colegio hay seis religiosas y una seglar, con un sueldo es de 150 pts. El número de alumnas del Colegio pagando es de 300 niñas y gratis 50 niñas. En 1 958 se empieza a recibir alguna subvención. Comienza a repararse el edificio poco a poco. En Colegio cuenta con un aula de Educación Infantil, un Salón de Actos, una Capilla, un patio de recreo y un huerto.
1959 – 1962
En el curso académico 1959 – 1960 se realizan los primeros festivales en el Teatro Romea para recaudar fondos y mejorar el Colegio. En 1 962 se abre la residencia para chicas que funcionó hasta 1 987. Se construye un comedor para residentes, una pista de recreo para las niñas mayores, una biblioteca, etc.
1972
Se expropia el Colegio para ensanchar las calles. Las Hermanas compran unos terrenos por la Carretera de Algezares (Carril de la farola) para construir el nuevo colegio.
1975
Se inaugura el nuevo centro con el nombre de… COLEGIO SANTA MARÍA DEL CARMEN
2025
La celebración por los 50 años de la presencia de las Hermanas Carmelitas en el barrio Infante Juan Manuel reconoce su contribución a la educación católica en Murcia. En el acto, se agradece la labor de autoridades religiosas y locales, como el Delegado de Enseñanza de la Diócesis, el alcalde pedáneo y el párroco de la Iglesia de San Benito. Además, la Superiora de la Comunidad y la representante de la entidad titular del centro educativo también son mencionadas por su liderazgo en la misión educativa.
Se destaca la fundación del “Colegio Ntra. Sra. del Carmen” en 1913, cuando se alquiló una pequeña casa en la calle Cartagena de Murcia. La Madre Elisea, promotora de la iniciativa, enfrentó diversas dificultades, como la expropiación del edificio por el plan urbanístico de la ciudad. Esto llevó a la adquisición de nuevos terrenos y la apertura del colegio en 1975, consolidándose como un referente en la región.
La comunidad religiosa ha sido clave en el crecimiento del centro, promoviendo un clima familiar y educativo que integra el desarrollo académico, social y espiritual de los alumnos. A lo largo de los años, el colegio ha sido pionero en áreas como tecnología, idiomas y atención a la diversidad, además de implementar el modelo de vinculación emocional consciente, basado en la investigación neurocientífica.
También se agradece la dedicación del profesorado por su compromiso en la formación de los estudiantes y por su adaptación a las innovaciones tecnológicas. Asimismo, se reconoce a los padres por confiar la educación de sus hijos al centro, resaltando la importancia de la familia como la primera escuela de virtudes sociales.
El evento concluye con un agradecimiento especial a la Virgen María y a la Madre Elisea, cuya guía espiritual y amor han sido fundamentales en la labor educativa y en el servicio a los más necesitados.